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La diabetes es una enfermedad cada vez más común, asociada a un estilo de vida en el que se comen demasiados azúcares y se hace poco ejercicio. Sin embargo, aunque hablamos de la diabetes en singular, de hecho hay distintos tipos de diabetes, conocidas como tipo 1 y tipo 2. Te explicamos las diferencias.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad metabólica que se caracteriza por unos niveles de glucosa en la sangre excesivamente altos como resultado de la ausencia o insuficiencia de insulina en el cuerpo.

Pero las causas de esta enfermedad no son siempre las mismas, y de ahí proviene principalmente la clasificación de los distintos tipos de diabetes.

Diabetes tipo 1

La diabetes tipo 1 tiene causas internas: el sistema inmune del cuerpo destruye las células del páncreas encargadas de producir la insulina. Eso quiere decir que su presencia en el cuerpo es nula y los pacientes necesitan introducirla de otra forma, ya sea con inyecciones o medicación. Aparece en personas jóvenes y requiere tratamiento de por vida.

Diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 aparece en personas cuyo páncreas funcionaba perfectamente antes pero que debido a diversos factores, principalmente obesidad y un estilo de vida poco sano, sufren cada vez más problemas a la hora de producir insulina. El tratamiento inicial suele ser un cambio de dieta y ejercicio físico, pero si los problemas continúan también se hace necesario tomar medicación, primero oral y después, si la enfermedad avanza, en forma de inyecciones de insulina.

Otras diferencias entre ellas

La principal forma de distinguir entre ambos tipos de diabetes está en sus causas, pero hay otros factores diferenciales.

Edad de aparición: Mientras que la diabetes tipo 1 se suele diagnosticar antes de los 30 años, la diabetes tipo 2 suele aparecer pasados los 40.

Inicio de los síntomas: La diabetes tipo 1 aparece muy rápidamente y sus síntomas se pueden detectar en apenas unos días, ya que el cuerpo padece una incapacidad o una capacidad muy limitada para producir insulina. Sin embargo, en la tipo 2 los síntomas son graduales, ya que el cuerpo pierde poco a poco la capacidad de producir insulina, que antes funcionaba perfectamente.



Forma corporal: normalmente la forma corporal de las personas que padecen diabetes tipo 1 es delgada, incluso con pérdida de peso a causa de esta patología; en cambio, las personas con diabetes tipo 2 a menudo padecen sobrepeso u obesidad con un especial ensanchamiento de la cintura.

Tabla resumen de las diferencias entre ambas diabetes

 

DIABETES TIPO 1

DIABETES TIPO 2

Causa



Origen genético: por alguna mutación genética, el sistema inmune ataca a las células que deberían producir la insulina.

Origen externo: un estilo de vida poco saludable va afectando a la capacidad del cuerpo de producir insulina.

Edad de diagnóstico



Normalmente antes de los 30 años.

Normalmente después de los 40 años.

Aparición de los síntomas



Aparecen muy rápido y se desarrollan en pocos días.

Aparecen progresivamente y pueden tardar años.

Forma corporal



Normalmente delgada

Normalmente con sobrepeso u obesidad, especialmente ancha en la cintura.

Cambio de peso



Adelgazamiento

Lo más normal es un aumento de peso, aunque también puede mantenerse o disminuir.

Otros tipos de diabetes

Aunque los tipos 1 y 2 copan prácticamente el 100% de los casos de diabetes, existen otros tipos muy poco frecuentes de diabetes.

Diabetes gestacional

La diabetes gestacional es la que padecen mujeres embarazadas que nunca antes han tenido problemas con los niveles de insulina y glucosa. Normalmente se puede controlar con dieta y ejercicio moderado, aunque en algunas mujeres puede ser necesaria medicación.

Aunque se trata de un problema temporal que termina desapareciendo al terminar el embarazo, es importante controlarlo porque puede causar algunos problemas al feto y a la madre. Por un lado, un exceso de glucosa en la sangre puede sobrealimentar al bebé y que este sea demasiado grande, causando problemas durante el parto.

Por otro, la diabetes aumenta el riesgo de una presión alta, lo que durante el embarazo recibe el nombre de preclampsia y puede causar daños al bebé y a la madre: parto prematuro o accidentes cardiovasculares entre otros.

Diabetes MODY

Es un tipo de diabetes de origen genético en el que una alteración del páncreas afecta a la producción de insulina. En este caso, la secreción de insulina está alterada, pero no hay efectos graves de esa alteración.

Lo que tienes que saber de cualquier diabetes

Excepto en los casos de diabetes gestacional y de diabetes MODY, la diabetes es una enfermedad crónica y seria que puede causar graves daños a muchos órganos del cuerpo, derivados por el exceso de glucosa en la sangre y el daño que esta puede causar sobre los vasos sanguíneos y los nervios: problemas en la retina, en los riñones, en el sistema cardiovascular y en el cerebro.

Nadie está a salvo de desarrollar diabetes, centrándonos ahora en la diabetes tipo 2, por eso es importante seguir las indicaciones de una vida saludable para reducir ese riesgo. En la actualidad, la diabetes y la obesidad son dos enfermedades al alza, espoleadas por un estilo de vida sedentario y poco sano.

El tratamiento de la diabetes

La diabetes no tiene cura, pero sí tratamiento, que debe seguirse regularmente para evitar esos daños. Es importante seguir siempre las indicaciones médicas.

Aunque cada caso es diferente y siempre se deben seguir las recomendaciones del especialista, hay algunos cambios en el estilo de vida que ayudan a los pacientes con diabetes a controlar la enfermedad. Esos cambios empiezan por hacer ejercicio, que puede poner freno al avance de la enfermedad, y por seguir una dieta cuidada centrándose en reducir los hidratos de carbono.

En España, la diabetes tipo 2, el 95 por ciento aproximadamente, afecta al 13,8 por ciento de la población, más de 5,3 millones de personas. Unas cifras que no pasan desapercibidas y que obligan a tener esta enfermedad bajo control.

Esto es lo que recomienda la Fundación para la Diabetes:

1.     Aprender a convivir con la diabetes. La Fundación para la Diabetes destaca la importancia del rol del educador en diabetes y apuesta por la educación de la persona como herramienta indispensable para facilitar el autocuidado, la adherencia al tratamiento y el control metabólico.

2.            Adaptar la alimentación. La alimentación es parte fundamental del control de la diabetes y contribuye a retrasar o evitar la aparición de complicaciones. Es similar a la de cualquier persona: Realizar de 3 a 5 tomas según características personales y pauta de tratamiento (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena), evitando comidas con una alta cantidad de hidratos de carbono o bien que sean de absorción rápida, ya que elevan la glucosa de forma considerable. No se puede hablar de tipos de alimentos y cantidades sin hablar también de la actividad física que realiza, los medicamentos que toma o si padece o no otras enfermedades como colesterol o hipertensión, por lo que debe ser personalizada.

3.            Mantener una hidratación adecuada. Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de deshidratación porque un nivel elevado de glucosa en sangre provoca que los riñones intenten eliminarla en forma de orina. Por eso suelen tener más sed cuando se produce una hiperglucemia. El agua debe ser la base de la hidratación de una persona con diabetes. Existen otras bebidas que ayudan como zumos naturales o sin azúcares añadidos, refrescos “light” o “cero” que contienen edulcorantes en lugar de azúcar y por lo tanto no aumentan la glucemia, bebidas para deportistas o infusiones, pero siempre de forma ocasional.

4.            Practicar ejercicio de forma regular. La práctica de ejercicio físico previene las complicaciones asociada: mejora las cifras de tensión arterial, de colesterol y la función cardiovascular. El tipo de ejercicio y la intensidad debe adaptarse a la edad y la condición física de cada persona con diabetes.

5.            Realizar controles de glucosa con frecuencia y de forma estructurada. El análisis de los niveles de glucosa en sangre realizado por la propia persona o un familiar permite conocer las cifras de glucemia en cualquier momento y detectar posibles complicaciones agudas, hipoglucemias (bajadas de glucosa) o hiperglucemias (subidas de glucosa). Se recomienda realizar entre 5 y 6 controles al día, antes de cada comida y antes de ir a dormir para disponer de información y ajustar la pauta de insulina o del tratamiento en general, si fuera necesario. Si se practica ejercicio, se recomienda realizar un análisis antes del inicio de la actividad, alguna medición extra mientras se practica ejercicio de larga duración, así como una vez acabado.

6.            Actuar rápido ante una hipoglucemia. Es habitual que durante una hipoglucemia se coma de forma descontrolada y con gran voracidad. Ello conlleva una ingesta total de hidratos de carbono superior a los gramos indicados, que suele ser la causa de un rebote o hiperglucemia en las horas posteriores.

7.            Evitar las complicaciones de la diabetes. Es importante mantener las cifras de glucosa en sangre en el nivel óptimo antes y después de las comidas. Igualmente, es necesario controlar la presión arterial y los niveles de colesterol.

8.            Realizar revisiones oftalmológicas. Es fundamental que las personas con diabetes realicen revisiones periódicas especialmente del estado de la retina para prevenir, detectar y tratar con éxito cualquier tipo de complicación.

9.            Cuidar los pies. Las personas con diabetes pueden presentar alteraciones de la sensibilidad y de la circulación. Es importante realizar una inspección diaria de los pies comprobando la ausencia de lesiones y visitar con regularidad al podólogo.

10.          No abandonar o alterar la toma de medicación. La medicación es otro de los pilares del tratamiento por eso es preciso seguir las recomendaciones que se prescriban. La insulina es la base farmacológica en el tratamiento de la diabetes tipo 1, y distintos fármacos orales y/o insulina en la diabetes tipo 2.

La dieta habitual de una persona con diabetes no debe estar basada en la prohibición de ciertos alimentos, sino en una alimentación equilibrada y adaptada a las necesidades individuales

Una de las dudas más frecuentes cuando una persona afronta su debut en diabetes tiene que ver con la alimentación, ya que aún existen ciertos mitos sobre esta patología y un gran desconocimiento general sobre las pautas que se deben seguir para su control. Por eso es muy importante la labor que se lleva a cabo desde las asociaciones de pacientes y los colectivos de profesionales sanitarios, con el objetivo de desterrar los mitos en torno a la diabetes y formar e informar sobre las pautas de alimentación y estilos de vida más saludables, tal y como se refleja a continuación.

Atrás quedan los tiempos en los que se prohibía a las personas con diabetes acercarse a cualquier alimento rico en azúcar, incluyendo algunas frutas, que han demostrado ser muy beneficiosas dentro de una dieta equilibrada. En la actualidad, los nutricionistas apuntan que la alimentación de las personas con diabetes debe contar con todo tipo de alimentos saludables, considerando las necesidades específicas de cada persona y su tipo de diabetes.

Control, no prohibición

Para la Asesoría Médica de la Asociación de Diabéticos de Zaragoza (ADEZARAGOZA), una de nuestras máximas en alimentación es "Prohibido prohibir", puesto que establecer prohibiciones puede resultar contraproducente y generar en algunas personas el efecto contrario al deseado. De hecho, está comprobado que es más efectivo formar a las personas con diabetes para que sean conocedoras de cómo afectan los alimentos que ingieren a sus niveles de azúcar en sangre para, así, poder llevar un buen control de su patología.

Consejos prácticos de alimentación para personas con diabetes

Los profesionales sanitarios de referencia para cada paciente, tales como endocrinos, dietistas-nutricionistas e incluso farmacéuticos, son fundamentales al tener que establecer las pautas y las recomendaciones más apropiadas para cada caso. A nivel general, desde ADEZARAGOZA se aconseja lo siguiente:

·        Conocer bien los alimentos antes de preparar los platos. En este sentido, dependerá de las necesidades nutricionales de cada persona que el control deba ser más o menos estricto. Por ejemplo, para las personas con diabetes tipo 1 resulta de gran utilidad contabilizar las porciones de hidratos de carbono de cada alimento, de cara a programar la pauta de insulina más adecuada. En cambio, para las personas con diabetes tipo 2 que necesiten bajar de peso, será más importante controlar las raciones y la carga calórica de los alimentos.

·        Controlar posibles excesos y tomar medidas cuando sea necesario. Esto se debe tener en cuenta sobre todo durante las Navidades, ya que en sus celebraciones son frecuentes algunos excesos, como incorporar en el menú alimentos ricos en hidratos de carbono como los postres y turrones. Para evitar que esto no suponga un desajuste en el control de la diabetes, se puede sustituir, por ejemplo, una pequeña porción de turrón por otra de pan. También se puede contrarrestar esta ingesta de azúcares y calorías con ejercicio físico o un ajuste de la dosis de insulina, si así fuera necesario, y siempre previa consulta del profesional médico de referencia.

¿Productos para personas con diabetes?

Más allá de las prohibiciones, también es común que algunas personas con diabetes se pregunten si deben optar por consumir los mal llamados "productos aptos para personas con diabetes". No obstante, este es otro de los grandes mitos de la diabetes, puesto que no existe una denominación oficial que reconozca a ningún producto como tal. De hecho, como muy bien señala el dietista-nutricionista Juan Revenga, algunos alimentos de este tipo "trasladan una falsa imagen de saludabilidad y, por ende, pueden propiciar un uso abusivo y más inconveniente que beneficioso".

Por lo tanto, no es necesario el consumo de productos que declaren ser específicos o aptos para personas con diabetes, ya que un dabético puede lograr llevar una dieta adecuada sin tener que ingenir esos alimentos. Además, desde ADEZARAGOZA se recuerda que, aunque estos productos puedan tener un índice glucémico inferior a lo normal, lo que puede ser beneficioso para algunas personas, esto no implicará que se puedan tomar sin tener en cuenta otros elementos como su carga calórica.

Desde ADEZARAGOZA se intenta poner de manifiesto que las pautas de alimentación que se recomiendan para las personas con diabetes no son nada fuera de lo habitual, nada que implique prohibiciones o requiera de productos específicos. Nada más lejos de la verdad, ya que la dieta de una persona con diabetes (rica en frutas y verduras, basada en la ingesta de cereales, si es posible integrales, y baja en sal, grasas y azúcares) es la que debería seguir todo el mundo para llevar una vida saludable.

Se estima que en 2015 la diabetes fue la causa directa de 1.6 millones de muertes. Sin embargo, la prevención es clave y el remedio podrías tenerlo en tus manos al mantener una alimentación correcta, así como practicar ejercicios de manera habitual.  

Una rutina de actividad física comprensiva incluye tres tipos de actividades:

* Ejercicio aeróbico
* Entrenamiento de fuerza
* Ejercicios de flexibilidad

Ejercicio aeróbico

El ejercicio aeróbico ayuda a que el cuerpo use mejor la insulina. Fortalece el corazón y los huesos, alivia el estrés, mejora la circulación y disminuye el riesgo de enfermedades del corazón al reducir la glucosa en la sangre y la presión arterial, además de mejorar el nivel de colesterol.  

Se recomienda: Hacer 30 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada a vigorosa por lo menos cinco días a la semana o un total de 150 minutos semanales. Realiza actividad física durante por lo menos tres días a la semana y evita dejar de hacer ejercicio dos días seguidos.

Si no has hecho mucha actividad últimamente, puedes comenzar con cinco a 10 minutos al día y cada semana haz que tus sesiones de actividad duren unos cuantos minutos más. Con el tiempo, notarás que tu estado físico mejora y que puedes hacer cada vez más. 

Si no tienes tiempo para hacer ejercicio durante 30 minutos al día, divide los 30 minutos en períodos de 10 minutos o más. ¡Las investigaciones han demostrado que si haces eso, los beneficios son similares! Por ejemplo, puedes caminar vigorosamente durante 10 minutos después de cada comida. O tratar de hacer ejercicios aeróbicos durante 15 minutos por la mañana antes de trabajar y otros 15 minutos al llegar a casa.

Si estás tratando de perder peso y mantenerlo, en la mayoría de los casos, es necesario hacer más de 30 minutos de ejercicio aeróbico al día.

Ejemplos:

* Caminar rápidamente
*  Montar bicicleta al aire libre o bajo techo en una bicicleta estacionaria
*  Bailar
* Hacer ejercicio aeróbico de bajo impacto
* Nadar o hacer ejercicio aeróbico en agua
* Jugar tenis
* Subir escaleras
* Trotar/correr
* Caminar en senderos naturales
* Remar
* Patinar sobre hielo o ruedas
* Esquiar en terreno plano 
* Hacer jardinería de manera moderada a intensa

Ejercicio con pesas

El entrenamiento con pesas (o ejercicios de resistencia) hace que tu cuerpo sea más sensible a la insulina y pueda disminuir la glucosa en la sangre. Ayuda a tener músculos y huesos fuertes, y mantenerlos así, lo que reduce el riesgo de fracturas de hueso y osteoporosis. 

Se recomienda: Hacer algún tipo de ejercicio con pesas dos a tres días a la semana además de actividad aeróbica.

Ejemplos:

* Usar máquinas de pesas o pesas en elgimnasio
* Usar bandas de resistencia
* Levantar pesas livianas u objetos como latas o botellas de agua en casa
* Hacer calistenia o ejercicios que utilizan su propio peso corporal para ejercitar los músculos (flexiones, abdominales, sentadillas, estocadas, ejercicios sentado contra la pared y planchas)
* Tomar clases de entrenamiento con pesas
* Otras actividades que desarrollan y mantienen el músculo

Ejercicios de estiramiento y equilibrio 

Los ejercicios de estiramiento ayudan a mantener la flexibilidad de las articulaciones, evitar la rigidez y reducir la probabilidad de lesiones durante otras actividades. Estirarse un poco de cinco a 10 minutos también ayuda a calentar el cuerpo y prepararse para actividades aeróbicas como caminar o nadar, pero a algunas personas les resulta más fácil estirarse después de concluir su actividad (y eso también está bien).

Ejemplos:

*  Ejercicios básicos de estiramiento (estáticos)
*  Ejercicios dinámicos de estiramiento (como subir las rodillas o dar patadas hacia atrás)
*  Yoga
*  Pilates
*  Taichí

Es importante que te asegures de que estás  haciendo correctamente los ejercicios básicos de estiramiento. Estos deben ser fáciles y relajantes. Nunca deben causarte molestias ni dolor. 
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