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Investigadores de Estados Unidos han creado un parche 'inteligente', probado en ratones, que podría ayudar a suministrar insulina a personas con diabetes tipo 1 y tipo 2 cuando lo necesiten, tal y como publica la revista 'ACS Nano'.

Y es que, las personas con diabetes tipo 1 no producen insulina y los que tienen diabetes tipo 2 no la pueden usar insulina de forma eficaz. En ambos grupos, la glucosa se acumula en la sangre, lo que puede llevar a una serie de problemas de salud.

Para evitar estos resultados, las personas con diabetes tipo 1 o avanzada tipo 2 se pinchan regularmente para medir los niveles de azúcar en sangre y, algunos, se inyectan insulina cuando sea necesario, si bien en algunos casos los niveles de glucosa se disparan.

Por este motivo, y con el objetivo de encontrar una forma más sencilla y efectiva para manejar la enfermedad, los científicos han desarrollado un parche de piel cubierto de microagujas que se cargan con pequeñas bolsas de insulina, las cuales están diseñadas para romperse rápidamente y liberar la insulina en respuesta a los niveles crecientes de glucosa.

En este sentido, durante el estudio, los ratones diabéticos que llevaron el parche mantenían concentraciones consistentes de insulina en su sangre. Además, cuando estos ratones recibieron una inyección de glucosa, sus niveles de azúcar en la sangre aumentaron inicialmente, pero luego cayeron a niveles normales dentro de dos horas.

Aunque las personas con diabetes viven con la obligación constante de vigilar las subidas y bajadas de azúcar, los desequilibrios también pueden producirse en personas sanas y conviene no pasarlos por alto, porque repercuten en nuestra calidad de vida y, además, pueden ser indicador de algún problema de salud, la señal de alarma de un estado de prediabetes o incluso de diabetes. Se estima que, en España, dos millones de enfermos ignoran que lo son.

Según recoge la revista Corazón y Salud, de la Sociedad Española de Cardiología, los niveles de azúcar fluctúan a lo largo del día en función de nuestros patrones de alimentación y nuestra actividad física, y un organismo sano sabe encontrar el equilibrio de manera natural. Si existe tendencia a padecer picos bruscos es el momento de revisar nuestros hábitos, especialmente los que atañen al ejercicio y a la dieta, ya que la curva del azúcar depende directamente de los alimentos que ingerimos.

Los consejos que recoge la Fundación Española del Corazón inciden en la importancia de personalizar el tamaño y la frecuencia de las comidas. Los expertos recomiendan repartir la ingesta diaria en tres comidas grandes con tres picoteos más ligeros o bien hacer seis comidas pequeñas y equilibradas repartidas uniformemente a lo largo del día. Los carbohidratos complejos y las proteínas deben ser la fuente de energía de la dieta, pero hay que controlar cantidades y tamaño de las raciones. "Si es propenso a los bajones, estos nutrientes le darán la energía paulatina y duradera. Tardan más tiempo en digerirse y, por lo tanto, la glucosa entra de manera más gradual", explican. Asimismo, aconsejan incrementar el consumo de fibra. Puede ayudar a que los niveles de azúcar se alcancen de manera controlada.Si el problema son los bajones de azúcar, los zumos de frutas y los azúcares simples -de rápida absorción- resultan de gran ayuda cuando se sienten los primeros síntomas de hipoglucemia. No está de más llevarlos encima a diario.

Asimismo, según recoge la web de la Fundación Española del Corazón, es aconsejable practicar ejercicio físico, mantener el estrés a araya, dormir lo suficiente para un adecuado descanso y reducir el consumo de alcohol Aconseja beber despacio, con moderación, y elegir bebidas con menor graduación.

La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica y progresiva. Ese carácter progresivo origina que el tratamiento tenga que ser cada vez más intenso para evitar o retardar lo más posible sus complicaciones. Cuando la actitud de los diabéticos hacia su enfermedad es pasiva y de desentendimiento hay que informarles sobre las consecuencias graves de la enfermedad. Dicha actitud cambia cuando el nivel de información es mayor. Por eso, hay que fomentar la educación diabetológica, con charlas con grupos reducidos de pacientes apoyadas por el personal de enfermería para activar y reafirmar un mejor cumplimiento del tratamiento integral de la diabetes. Al mismo tiempo, se debe fomentar la participación de los farmacéuticos comunitarios para reforzar esas acciones.

Así, la educación del paciente diabético requiere un equipo interdisciplinar constituido por diferentes profesionales que trabajan de forma interdependiente, que interactúan, que intercambian la información de forma sistemática y que planifican conjuntamente unos objetivos comunes. Tradicionalmente, el personal de enfermería ha llevado el peso de la educación diabetológica, pero poco a poco se van incorporando otros profesionales como dietistas, farmacéuticos, podólogos o profesores de educación física, y aparecen nuevas figuras como el trabajador social, el voluntario o el paciente experto como participante en el proceso. De ellos se espera que integren la labor de educador en su práctica profesional y que sean parte activa del equipo interdisciplinar que atenderá al paciente con diabetes.

Formación

En los últimos años, en Estados Unidos con la validación de varias sociedades científicas se ha concretado un nuevo certificado, el Board Certified-Advanced Diabetes Manager (BC-ADM), que permite la acreditación como educador en diabetes a enfermeras y dietistas, después de una formación troncal y una específica. Para lograr el certificado se requiere un trabajo continuado en la especialidad de dos años de experiencia en educación de más de 1.000 horas. La acreditación debe ser renovada cada cinco años para garantizar la actualización en conocimientos y habilidades.

Entre las funciones del educador se encuentran las siguientes: análisis de los conocimientos, de las habilidades y del comportamiento de las personas con diabetes con objeto de mejorarlos, evaluación de la diabetes en el entorno social, enseñanza centrada en el paciente con métodos de educación individualizados para cada paciente, transmitir el aprendizaje basado en la resolución de problemas y en objetivos, el papel del autocontrol del paciente en su motivación y conocimientos para el autocuidado y priorizar la importancia de una buena calidad de vida.

Manejo multidisciplinar

Hay que tener en cuenta que la diabetes es una enfermedad complicada, que requiere vigilancia constante, conocimiento de la enfermedad y del apoyo de varios especialistas en salud. Sin embargo, la mayor parte del cuidado y control debe provenir del paciente. Por esta razón, se considera especialmente importante que las personas que padecen diabetes conozcan su enfermedad, las metas del tratamiento y la manera en la que pueden contribuir a su propio cuidado. Las guías de tratamiento ayudan a tener presente estos objetivos y facilitan el progreso hacia una vida saludable.

Así, entre los puntos más importantes que una persona que padece diabetes debe conocer y llevar a cabo se encuentran: la dieta, el programa de ejercicios, la forma de tomar los medicamentos adecuadamente, aprender a resolver problemas frecuentes, lograr un control de los niveles de glucosa y prevenir complicaciones crónicas, ya que cuidando estos aspectos, se puede mejorar la calidad de vida del paciente diabético.

Con respecto al tema farmacológico, las recomendaciones se deben centrar en que el paciente tome sus medicamentos en el horario establecido y en la cantidad, y en establecer un horario para tomar sus medicamentos.

En este contexto, hay que recordar que una complicación que surge a menudo en el paciente diabético es la falta de adherencia al tratamiento. Unas veces es consecuencia de actos involuntarios como el olvido o la confusión, pero también el paciente deja de tomar la medicación por creerla innecesaria, por aspectos económicos o por la percepción de mejoría que hace que consideren innecesario seguir con el tratamiento.

Los pacientes toman decisiones sobre su medicación basándose en su propio conocimiento de la diabetes, por lo que el nivel cultural del enfermo influye enormemente en la adherencia al tratamiento. La percepción que tenga el paciente de la necesidad de tomar la medicación influirá en su decisión correcta.

A los grupos de diabéticos tipo 2 a los que hay que prestar más atención son los ancianos, mujeres embarazadas y pacientes jóvenes con varios factores de riesgo. Las pautas a seguir con estos perfiles de pacientes diabéticos son la realización de una analítica trimestral, evaluando la hemoglobina glicosilada, el control del cumplimiento de la medicación, la derivación al endocrino/medicina interna cuando no estén controlados en primaria y las entrevistas clínicas con carácter trimestral con el paciente diabético o su cuidador para evaluar si siguen las medidas higiénico-dietéticas.

Aspectos a mejorar

En cuanto a las líneas de mejora, de lo primero que hay que ser consciente es de la elevada presión asistencial que hay en primaria, que viene dada por el envejecimiento y el gran número de pacientes que se atienden en las consultas. La implantación de la receta electrónica, la historia digital y la visita espontánea al personal de enfermería por parte del paciente están suponiendo una mejora en la disminución de la carga asistencial de los médicos y una mejora en el control de las enfermedades crónicas y, en especial, de las cardiometabólicas.

Así, hay que mejorar en la detección precoz del paciente diabético, en las intervenciones que ayuden a un buen seguimiento y cumplimiento del tratamiento prescrito, en la simplificación en la posología y adaptación de las medidas dietéticas a cada paciente, en la participación del personal de enfermería en el abordaje y seguimiento de la enfermedad, en la consulta de enfermería supone un entorno ideal para poder obtener información sobre los miedos o reticencias de los pacientes, en la educación diabetológica integral, tanto para el paciente como para su entorno familiar más cercano y directo y en instaurar consejos y planes de estilo de vida alcanzables y motivadores con buenas técnicas de preparación y entrenamiento.

TRATADO SOBRE DIABETESEn los últimos años, mucho de los conceptos clásicos de la enfermedad han variado sustancialmente y, sobre todo, se han incorporado importantes novedades que han hecho variar extraordinariamente la forma de entender, prevenir, abordar y seguir este trastorno. Esto ha motivado la necesidad de actualizar el contenido del que es considerado manual de referencia en diabetes en lengua española.

Han pasado diez años desde que la Sociedad Española de Diabetes (SED) publicase el “Tratado de Diabetes Mellitus”. Desde entonces, como reconoce el presidente de esta sociedad científica, el Dr. Edelmiro Menéndez“hemos asistido a un progresivo reconocimiento de la diabetes como paradigma de enfermedad crónica, con un enorme y creciente impacto tanto sanitario como social”. Por ello, resalta, “era imprescindible crear un nuevo manual de referencia en diabetes, que sirviera para el conocimiento de esta enfermedad en lengua española”.

En esta nueva edición del manual de referencia en diabetes, que ha sido financiado gracias a una beca no condicionada de GSK*, han participado cerca de un centenar de profesionales expertos en diabetes, que dan respuesta a todas las cuestiones que pueden surgir en la atención médica de las personas que sufren esta enfermedad. Está dirigido por los doctores Edelmiro Menéndez, Anna Novials y Raquel Barrio.

En diabetes, una década es mucho

Los cambios han sido especialmente notables en el tratamiento de la enfermedad, con la introducción de importantes novedades en el manejo farmacológico, pero también se ha asistido a una extraordinaria evolución en el diagnóstico y los métodos de control. “La tecnología ha irrumpido de una forma notable, y por esa vía es por donde estamos viendo los mayores cambios que pueden mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes de una forma radical”, indica el presidente de la SED.

Pero el progreso también ha venido del reconocimiento del papel imprescindible de la educación terapéutica en diabetes, del empoderamiento de los pacientes y de la necesidad de una nueva organización de la atención a las personas con esta enfermedad crónica, todos ellos aspectos que han sido abordados en este manual de referencia en diabetes.

El tratado acomete una reestructuración de todas las secciones y capítulos, teniendo en cuenta aspectos como la epidemiología, la fisiopatología y las bases moleculares. Destacan también los aspectos sociales, con especial atención al tratamiento y manejo de los pacientes, así como a las posibles complicaciones y los factores de riesgo cardiovascular. Para el presidente de la SED, es el libro de texto de referencia en español sobre diabetes mellitus, que ahora se pone a disposición de los profesionales con los contenidos absolutamente actualizados.

En cuanto a la metodología de trabajo seguida, los tres directores de la obra han escogido las secciones y los capítulos a desarrollar de cada sección; a su vez, cada sección ha sido asignada a un líder en la materia, que se ha encargado de solicitar los capítulos a especialistas contrastados y que se ha responsabilizado de darle la cohesión necesaria a cada una de ellas. Finalmente, los directores han repasado y aprobado la versión final del tratado.

Trascendencia clínica

El impacto clínico de este manual de referencia en diabetes radica, sobre todo, en la creciente importancia y repercusión de la diabetes en la sociedad. Como recuerda el Dr. Menéndez, la diabetes es el mayor problema en salud pública del siglo XXI y la acumulación de conocimiento sobre esta enfermedad se ha acelerado en los últimos años de una forma exponencial”. Por ello, subraya, es necesario estar al día para proporcionar la mejor atención a los pacientes, y en esta obra se recoge todo el conocimiento actual en un formato moderno, fácil de leer y consultar.

El tratado está dirigido no sólo a médicos de familia y endocrinólogos, sino también a todos aquellos especialistas que, en un momento u otro de su actividad profesional, atenderán en su práctica clínica diaria a pacientes diabéticos. A juicio del presidente de la SED, “este libro resulta imprescindible para todos los profesionales de la salud interesados de una u otra forma en la diabetes, desde investigadores básicos a técnicos de salud pública y, por supuesto, a todos los médicos clínicos que atienden a las personas con diabetes cada día, sin olvidarnos de los estudiantes tanto de Medicina como de Enfermería”.

Un problema descontrolado

La diabetes se ha convertido en uno de los problemas de salud más importantes a nivel mundial. Las proyecciones de aumento de personas con diabetes se estiman en un 55% de incremento para el año 2035, pasando de 382 millones de personas en 2013 a 592 millones en 2035.

En España al menos un 13,8% de la población tiene diabe­tes, aunque prácticamente la mitad lo desconocen. De ahí la importancia de campañas de concienciación e información, así como de la adopción de medidas de cribado y diagnóstico precoz. Y es que, según se pone el acento este año, una detección precoz de la enfermedad no sólo cambia la evolución natural de la misma, mejora el pronóstico de los pacientes y optimiza los resultados de los tratamientos, sino que también previene y/o minimiza la aparición o impacto clínico de las múltiples complicaciones micro y macrovasculares asociadas con esta enfermedad.

Según recomiendan los expertos de la SED, para prevenir cualquier complicación de la diabetes lo más importante es conseguir un buen control de la glucemia. Para ello, el primer paso es adquirir unos hábitos saludables, es decir, seguir una dieta sana y equilibrada así como realizar ejercicio físico regularmente. Si con eso no es suficiente, se dispone actualmente de múltiples tratamientos que “deben adecuarse a cada persona en función de su tipo de diabetes, sus características personales o sus comorbilidades”, recuerda el Dr. Menéndez, que trabaja en el Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Central de Asturias.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, dependiente del Ministerio de Sanidad, ha informado en las últimas horas de posibles fallos con la aplicación para dispositivos móviles ‘Contour Diabetes’, diseñada para personas con diabetes que disponen del medidor de glucosa en sangre ‘Contour Next’, de la empresa Ascensia Diabetes Care.

La aplicación lanzada hace pocos meses puede descargarse en ‘Apple AppStore’ y ‘Google Play’ y, en concreto, los posibles fallos pueden afectar a la versión 1.2.0 o inferior de Contour Diabetes cuando sincroniza los datos con la Nube (Contour Cloud).

De hecho, de acuerdo con la información remitida por la empresa, esta situación sólo afecta a los usuarios que utilicen la misma cuenta de la Nube para visualizar la ‘app’ en más de un dispositivo móvil (‘smartphone’ o tableta). Así, los datos en el medidor ‘Contour Next’ y en el dispositivo móvil principal que recibe directamente los datos del medidor no se ven afectados, tan solo la app Contour Diabetes.

La empresa ha enviado una nota de aviso a los usuarios de la aplicación Contour Diabetes para informarles del problema detectado, en la que se incluye las recomendaciones y actuaciones a seguir por cada uno de ellos.

Asimismo, la sincronización de la ‘Contour Cloud’ ha sido desactivada temporalmente
hasta que se lleve a cabo la actualización de la ‘app’ que corregirá el problema.
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